VOCES DE MUJER impregnan de nuevo con su realismo mágico el salón de actos de la Casa de la Cultura de Torrejón de Ardoz a través de “Sillas”, en la Muestra de Teatro Local 2018. Cuatro mujeres de una misma familia, cuatro generaciones diferentes, nos hablan de los sueños de superación que cada madre tiene con sus hijas, a través de sus propias vivencias en el contexto político-social del país. Carmen García se estrena como autora con “SILLAS“, un magnífico texto que no deja a nadie indiferente.©

CUANDO EL TEATRO ES COMO LA VIDA MISMA,

Y, COMO TAL, TE VES INMERSO EN ÉL

El grupo de teatro Voces de Mujer puso en escena el pasado sábado 26 de mayo la obra Sillas, magnífico texto de la poeta torrejonera Carmen García, que se estrena muy acertadamente en estas lides, mostrándonos una historia que no dejó a nadie indiferente.

Con el salón de actos de la Casa de la Cultura de Torrejón de Ardoz lleno, a pesar de que coincidía en fecha y hora con la final de la Champions, a las 20 horas dio comienzo Sillas, función enmarcada dentro de la Muestra de Teatro Local del presente año. Las integrantes de Voces de Mujer pusieron voz a las protagonistas de la misma, con la colaboración de la autora Carmen García y del cantautor local Víctor Baena.

El cantautor de Torrejón Víctor Baena, colaborando con VOCES DE MIJER en "Sillas"
La obra narra la historia de una familia; mejor dicho, narra la historia de la lucha de cuatro generaciones de mujeres de una misma familia, en donde las protagonistas nos hablan de sus esfuerzos por hacer que la generación femenina inmediatamente posterior a la suya prospere más que ellas, en aras de esa búsqueda de bienestar que toda madre quiere para sus hijas, siempre dentro de los matices propios de la sociedad en la que les tocó vivir en cada caso, con la visión global que ello conlleva en cuanto a temas cotidianos como son el matrimonio, el trabajo dentro y fuera de casa, la vecindad, el ámbito político-social del país…

Todo comienza con la visita a Jacinta, una mujer de avanzada edad postrada en una silla de ruedas a causa de una enfermedad, de su hija Almudena, que va a llevarla a pasear mientras trata de entablar una conversación con su madre, quien confunde a su hija con Paca, su propia madre, y no sabe discernir el hoy del ayer debido a esa enfermedad que la consume.

Todo comienza con la visita a Jacinta, una mujer de avanzada edad postrada en una silla de ruedas...
A partir de ahí, y tras la introducción musical de Víctor Baena en cada una de ellas, acudimos a cuatro décadas distintas vividas en nuestro país:

  • Mi Jaca de Estrellita Castro nos adentra en los años de la posguerra, donde Paca (papel efectuado por María Jesús Jiménez), madre de Jacinta, nos habla de sus quehaceres en la casa del pueblo, del porqué del nombre de su hija, de lo que va a prosperar esta tras abandonar el pueblo y marchar a Madrid a servir, amén de frivolizar con la situación política en esos momentos y recordar la maldita guerra que se llevó a varios seres queridos. Se denota en sus palabras que el hombre es quien lleva la voz cantante en todos los ámbitos de la vida, aunque se burle de su marido a hurtadillas.
  • Corazón contento de Marisol y Palito Ortega nos asoma a un pisito madrileño donde Jacinta (interpretada por Juana Sánchez), hija de Paca, narra orgullosa los esfuerzos que está realizando para que su hija Almudena logre su objetivo de convertirse en secretaria, y, a su vez, de los esfuerzos que la propia Almudena está efectuando para lograrlo. Deja entrever el machismo imperante de la época al comentar el papel de las tareas domésticas como exclusivo para las mujeres de la casa; un machismo que, sin embargo, ella también practica al pensar en el futuro de su hija. 
  • Con La puerta de Alcalá de Ana Belén y Víctor Manuel llegamos a los años de la movida madrileña, a los esplendorosos ochenta, los tiempos de cambio tras la muerte del viejo dictador. Almudena (papel interpretado por Maribel de Lope), aparece en su mesa de oficina trabajando, pensando en los quehaceres posteriores, hablando del abuso de su jefe y de la evolución del mismo en la empresa, a pesar de que entraron ambos a un tiempo y desempeñando la misma función, de su exmarido, de su nuevo novio, de la incomprensión por parte de su madre de esa evolución social que avanzaba a pasos agigantados, con todas sus consecuencias, o del sueño de su hija Sofía de fabricar cohetes.
Un momento del estreno de la obra "Sillas", magnífico texto de la poeta torrejonera Carmen García, una historia que no deja a nadie indiferente
  • Y llegamos al presente con Antes de que cuente diez de Fito y Fitipaldis, a una conversación por Skype de Sofía (papel realizado por María Antonia Castro) desde Alemania, que charla a través de un portátil con su madre Almudena, desde la nostalgia por estar lejos, pero con la molestia de estarlo por la insostenibilidad de poder aspirar a un buen puesto de trabajo en tu propio país a pesar de estar preparada para ello, y de ahí el marchar a tierras lejanas para poder vivir dignamente. Hablan de esto y aquello, de un futuro encuentro por Navidad, de la pobre abuela Jacinta, del actual desempleo de Almudena, o de Hans, el joven alemán con el que está comenzando una relación Sofía.

La obra culmina con el encuentro de las tres generaciones supervivientes de esta historia, con la dura realidad de los tiempos que corren y que les toca vivir, pero con un mensaje positivo a pesar de todo. Y esa es la clave de la obra, ese mensaje positivo. Es con lo que hay que quedarse.

Voces de Mujer, como siempre, insuperables. Las intervenciones de Carmen García, necesarias. Y Víctor Baena aportándonos esas magníficas introducciones musicales para enmarcarnos en el ambiente que nos toque vivir en cada momento de la representación y así sentirnos parte de los mismos, ya sea en la década actual como en los lejanos años cuarenta.

Una obra, en definitiva, que merece la pena ir a ver.©

Cartel de VOCES DE MUJER en la Muestra de Teatro local 2018 en Torrejón de Ardoz: "Sillas"