El Centro Social 8 de Marzo de Torrejón de Ardoz, se llenó ayer, en un acto organizado por el Comité de Solidaridad Oscar Romero de Torrejón de Ardoz  (creado en 1984 por un grupo de jóvenes), para escuchar a Miguel Montenegro y a Pamela Palenciano en defensa de los Derechos Humanos violados aún hoy en día en El Salvador. Miguel Montenegro, es director de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador, y víctima de torturas durante la guerra civil salvadoreña, que entre 1980 y 1992 dejó 75.000 muertos y 8.000 personas desaparecidas. Y Pamela Palenciano, una monologuista, comunicadora y activista feminista muy conocida por los estudiantes y vecin@s de Torrejón. Pamela encontró en El Salvador una familia cercana y una familia amplia que laten con ella al ritmo de su teatro beligerante contra el maltrato y la violencia machista, en un espacio sociológico y cultural que ella representa en dos planos: o estás arriba o estás abajo, “y no hay otro modo de afrontarlos, que mojándose”. Tanto Miguel como Pamela incidieron que “la lucha y la memoria” son herramientas imprescindibles para cambiar las relaciones de injusticia, de un pueblo que sufre el abuso de poder, o de mujer maltratada y violada.©

Miguel Montenegro, Director del Comité de los Derechos Humanos El Salvador, ayer en Torrejón de Ardoz

Los Derechos Humanos en El Salvador

La protección de las libertades civiles, de los derechos individuales, la igualdad de oportunidades en la vida política, económica y cultural, se alejan de la experiencia de un pueblo que ha luchado y sufrido mucho por alcanzar esos valores colectivos.  La vulneración de los Derechos Humanos en El Salvador es cada día más preocupante, porque se enmascara en un régimen formalmente democrático. Los políticos han caído en una crisis de credibilidad.

El Salvador registró en 2017 un promedio de 10 asesinatos diarios, 3331 en los 10 primeros meses del año.

Entre enero de 2010 y febrero de 2017 se registran 23.821 desaparecidos en El Salvador. La mayoría de las desapareciones se circunscriben al ámbito de las pandillas, pero muchas veces esto es una excusa para no reconocer otras muchas “desapariciones forzadas” y “privación de libertad” de personas incómodas.

La deserción estudiantil, generalmente a causa de la violencia generalizada en el país, es enorme, en lo que va de año unos 12000 alumnos han abandonadlos centros escolares. También, claro está, por la falta de dinero para afrontar los estudios. Hasta 7.900 niñas menores de 19 años tuvieron que abandonar sus estudios a causa de un embarazo.

El año pasado, al menos 220.00 salvadoreños huyeron del país por consecuencia directa de la situación de violencia.

El hacinamiento en las cárceles es muy preocupante, y lo peor, que se sospecha que se está utilizando ese factor para diezmar la población “problemática”. Las condiciones en las que se encuentran son infrahumanas, duermen sin camisas en el suelo, malos tratos, golpeados, con falta de comida y agua, y en esas condiciones, la tasa de enfermos de tuberculosis en las prisiones es de 2.599 por cada 100.000 reos.

El Comité de Solidaridad Oscar Romero de nuestro municipio, puso estos datos sobre un auditorio repleto de vecinos y vecinas de Torrejón de Ardoz, y a continuación Miguel Montenegro, director de la Comisión de Derechos Humanos de El Salvador (IDHUCA), y víctima de torturas durante la guerra civil salvadoreña, explicó como vive el pueblo de El Salvador se encuentra desalentado ante la acción de los políticos y los gobiernos, que de nuevo obligan a la gente a tomar conciencia que solo con su lucha y esfuerzo es posible avanzar hacia una sociedad más justa y democrática.

La comisión interamericana de derechos humanos realizó en septiembre, una audiencia especial en México y donde se trató la violencia que impera en El Salvador, en particular el tema de las ejecuciones extrajudiciales cometidas por elementos de la Policía Nacional Civil. El Instituto de Derechos Humanos de la UCA (IDHUCA) expuso que elementos de la Policía Nacional Civil (PNC) masacraron a siete personas, de las cuales seis eran de grupos de pandillas y uno era empleado de la finca San Blas, del municipio de Zaragoza, La Libertad, “Las mayoría de las víctimas recibieron unos diez disparos en sus cuerpos y todos fueron presentados como pandilleros, aunque algunos de ellos no tenían ningún vínculos con grupos de pandillas”.

Pamela Palenciano en Torrejón de Ardoz, por los Derechos Humanos en El Salvador

“No solo duelen los golpes”

Posteriormente Pamela Palenciano, representó su monólogo “No solo duelen los golpes”, lo peor de la violencia no es el maltrato físico, sino que te roba la dignidad, piensas que tú eres la culpable, la sociedad también te culpabiliza, parece que no hay modo de salir del fenómeno de la violencia machista, o de cualquier otro rol de supremacía, el norte frente al sur, Europa frente sudamérica, el rico contra el pobre, los de arriba frente a los de abajo, el hombre frente a la mujer. Partiendo de sí misma, de su propia experiencia, y a través del humor, del drama e interactuando con el público; la actriz consigue tocar la vida personal del público y generar consciencia personal y consciencia social, y entonces, te haces mil preguntas.

Pamela Palenciano propone, desde una experiencia de pareja en la que vivió maltrato, abuso y sometimiento al poder y la violencia de la masculinidad patriarcal, una mirada al tipo de relaciones que mantenemos en el marco del patriarcado, construyéndolas y padeciéndolas.©