Sergio Pardo Delgado hace una preciosa crónica del evento en el que se celebraba el Día Mundial de la Poesía en Torrejón de Ardoz. El acto lo organizaban los integrantes de la Tertulia Poética El Desván, y allí pudimos compartir una tarde excepcional con buena parte del tejido artístico torrejonero. Participaron niños y mayores “Las rimas no conocen edad, condición social ni temática”, y llegó el momento de conocer el fallo del premio de poesía del Certamen Fernando Calvo, JOSÉ PEGÓ VERNIS fue el ganador. Con este acto, que dirigían Carmen Ortigosa y Carmen García como maestras de ceremonia, se daba por inaugurado el Mes de las Letras en Torrejón de Ardoz. “Los versos que pulularon por el ambiente aún resuenan por las paredes vacías del salón de actos de la Casa de la Cultura”.©

El 16 de marzo de 2018 tuvo lugar la celebración del Día Mundial de la Poesía en la Casa de la Cultura de Torrejón de Ardoz, en un acto organizado por la Tertulia Poética Desván en colaboración con la Concejalía de Cultura.

Carmen Ortigosa Martín y Carmen García González (ambas integrantes de la tertulia) fueron las maestras de ceremonias del evento, que contó con un numeroso público amante de las letras que disfrutó de la poesía en todas sus vertientes artísticas. Maribel de Lope, también integrante de la tertulia y componente del grupo torrejonero Voces de Mujer, aportó la parte musical junto al guitarrista Gonzalo, cantando Loca de Luz Casal al comienzo del acto e Hijos de Caín de Barón Rojo como colofón del mismo.

Se homenajeó a los poetas fallecidos recientemente Nicanor Parra, Pablo García Baena y Claribel Alegría, con una breve semblanza de cada uno de ellos y la lectura de poemas a cargo de las integrantes de Voces de Mujer Maribel de Lope, María Jesús Jiménez y Juana María Sánchez.

TORREJÓN DE ARDOZ CELEBRA EL DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA, EN SU MES DE LAS LETRAS a cargo de la Tertulia Poética Desván

Alumnos del colegio Ramón Carande y del instituto Isaac Peral, en Torrejón de Ardoz, así como la ganadora en la categoría de poesía del arraigado concurso torrejonero juvenil Mari Puri Express y acompañados por un jubilado poeta, presentados por Alberto Vicente, nos mostraron Las Edades De La Poesía, declamando sus textos y demostrando que las rimas no conocen de edad, condición social ni temática, pues se recitaron versos que trataban desde la valentía de la víctima de acoso escolar hasta un perrito llamado Conan, o desde la Navidad hasta el desamor, pasando por recuerdos de infancia de aquellos años sencillos de campo y labranza junto a los abuelos de ese poeta que es hoy abuelo.

Día Mundial de la Poesía en Torrejón de Ardoz. El Mes de las Letras

La pianista Mercedes Portero acompañó cada verso de estos poetas al son de teclado. Varios componentes de la tertulia subimos al escenario y recitamos uno de nuestros poemas, acompañados por Gonzalo a la guitarra como fondo musical. El poema que escogí para la ocasión es el inédito Tengo, que verá la luz próximamente en un nuevo poemario en el que estoy trabajando actualmente.

Se presentó seguidamente la Antología Tertulia Poética Desván, poemario editado por el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz que incluye poemas de algunos de los miembros de la tertulia. Como acertadamente indicaron en su presentación: «Ni son todos los que están, ni están todos los que son», y comentaron la laboriosa tarea que supone la aparentemente sencilla publicación de una antología poética. El libro no está a la venta, pero se puede encontrar en las bibliotecas de la localidad.

Día Mundial de la Poesía en Torrejón de Ardoz. El Mes de las Letras

Llegó el momento del fallo del premio de poesía del Certamen Fernando Calvo, llamado así por el creador de la tertulia, el poeta Fernando Calvo García. Tras la lectura por parte de Alberto Vicente del fallo del jurado, se entregaron dos menciones de honor y el premio ganador por parte del Concejal de Cultura Rubén Martínez.

Dicho galardón se otorgó al reconocido poeta José Pejó Vernis, natural de Castelldefels, que elaboró para el certamen un magnífico poema que homenajeaba a la figura del poeta que da nombre al certamen literario. Este, como detalle a los ganadores del certamen, obsequió con una rosa a cada uno de ellos, agradeció a todos los participantes del mismo el haber formado parte del concurso, y confesó sentirse honrado de que un poeta como José Pejó le dedicara a él ese poema que resultó ganador.

Día Mundial de la Poesía en Torrejón de Ardoz. Mes de las Letras 07

Tras la interpretación de Hijos de Caín por parte de Maribel, Carmen Ortigosa, «amenazando» con volver a celebrar este día en próximos años, agradeció tanto a los participantes como a los presentes en el evento su visita, en una tarde-noche en la que los versos pulularon por el ambiente y aún resuenan por las paredes vacías del salón de actos de la Casa de la Cultura

“No es cuestión de tener 

muchas palabras en las manos;

sino saber querer con ellas”

-Fernando Calvo García-

A  continuación, tras la excelente crónica de Sergio Pardo del evento, os dejamos algunos de los “versos que pululaban en el ambiente”, tres poemas inéditos que fueron las más valorados del CERTAMEN DE POESÍA FERNANDO CALVO.

Para celebrar con tod@s nuestros lector@s, el DÍA MUNDIAL DE LA POESÍA en Torrejón de Ardoz, publicamos el poema ganador “Maestro de gran ánfora” de José Pejó Vernis, y las dos menciones de honor, “Te has caído en el café” de Sara Medina y “Belleza solo al fin” de José Repiso.

Y agradecemos a “Tertulia Poética Desván” que haya tenido la amabilidad de cedernos estos tres poemas selecionados, para publicarlos en PlazaTorrejón.

Una vez concedido el premio, José Pejó Vernis desvelaba que Maestro de gran ánfora era en realidad, un homenaje a la figura del maestro y poeta que da nombre al certamen literario: Fernando Calvo García. Estamos convencidos que disfrutaréis con estos versos.

 

Maestro de gran ánfora

José Pejó Vernis

Fácilmente podía el profesor
escritor una frase en la pizarra,
recurrir a la tiza, la que fuera
necesariabarrita, para hacerlo
a trazo limpio, pero aquella vez
no quiso sino hacerlo recitando,
declamando los versos de un poema,
oliendo luz a lomos de palabras.

Calidoscópica, la voz cometa
abría el corazón de aquellos niños
luciérnaga que, oyéndola, emprendían
vuelo a donde marcara, en ese azar
onírico, el cordel silabeante.

Gravitando, el maestro de gran ánfora,
a la velocidad del sol, como hombre
responsable, tenaz y bien hallado,
contra el tópico caso del oro
igneo, contagió con entusiasmo,
al conjunto, esa forma de arte vivo.

También la luz surgió de una semilla.
la luz en la memoria del poema.
Desde entonces el verso se ilumina,
esgrimiendo una brújula especial,
sismógrafo en un horno ilustrador,
validando, en racimos de argumentos,
árboles de aire; mares, tierra adentro;
naves de anclado amor y albur en freno.

Te has caído en el café

Sara Medina Álvarez

Llueven plomizas aves,
magdalenas que en ti se humedecen,
se deslizan cielos sobre el filo de tu recuerdo.
Granadas a punto de nevar en el rojizo tapiz,
las nubes esponjan el manto de marzo,
explotan para amanecer en tu nombre,
mientras mis labios sorben tu himno:
mi tristeza y yo, a solas, contigo.

El parque se aleja aún más,
arbolado tu cabello cano se agita al viento.
Los edificios embarran las calles
con tus zapatos de domingo.

Un cruel cigarrillo basta para rememorarte
entre la insulsa rueca del humo.
Eres el mar y mis sábanas se adormecen
como velas que espejan por última vez.
Las rasga el arrullo de tus heladas olas y harapientas
enmudecen bajo el guiño polar de tus ojos azules.

Quiero ser redundante en la gratitud de la vida.
No me gusta lloviznar,
mas me ahogo en el estanque del café:
esta marejada sin ti, con un ancla cuyo estertor
ora por su punta enromada,
ahogados mensajes que regresan tras el naufragio
y a destiempo tintinean como un telegrama
entre cristales de botella.

No me gusta quejamarte,
pero es todo el poso que me queda.

Belleza o solo tú al fin

José Repiso

De no estar vivo
estaría besándote
tropezando contra los recuerdos
con arma de llanto y auroras,
estaría automáticamente tentándote
los senos inmundos que amamantan los sueños,
esos desiertos atascados en la deriva,
esos truhanes puños rezando frente a la nada.

De no estar vivo
te devoraría de un gemido inmaduro y de siembra,
guerreando énfasis ley sucia
de arderte más en lunas y de cazar epicentros de lluvias embarradas,
cráneo embelesador, tal vez una sirva hambre, tal vez.

Te devoraría como una crío sísmico, invencible
hongo que enseña a los simios y a las rotas respuestas
la peripecia de los nervios, de los músculos a nado
por el sol.

Soy fuerte; Tú no lo sabes, Tú no te lo crees
pero, Tú, sucumbirás a mis pájaros,
verás mi oculto número y vigencia de marfiles centelleantes,
verás mi barco rumiante y ebrio bailotear en tus portales,
amada,
verás que olivares tan atrayentes, oh tuyos también y mediterráneos.

Azul amor, te devoraría a raptos y brebajes de uvas,
a campanarios sonrientes,
siempre,
en lo absorto de un atlas imprevisto,
en lo divino enérgico de floraciones y de aventuras.

Al fin… Tú.

Fernando Calvo declamó los versos de un poema inédito que ha escrito, y lo hizo con su voz limpia y grave, o como describe José Pejó Vernis, casi de un modo perfecto, declamó “Oliendo luz a lomos de palabras… Gravitando, el maestro de gran ánfora, / a la velocidad del sol, como hombre / responsable, tenaz y bien hallado,/  contra el tópico clásico del oro / ígneo, contagió con entusiasmo, / al conjunto, esa forma de arte vivo.”