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Sufriendo los desahucios de 2011

Sufriendo los desahucios de 2011

El otoño de 2011 comenzó cargado de desahucios y Torrejón de Ardoz no fue una excepción. El barrio de San José y en concreto la calle Soria pasaron a ser protagonistas de las noticias durante aquellos meses tan duros para los vecinos y vecinas de ese barrio y de todo nuestro municipio.

Fue al final de la primavera de 2011, la de aquel 15 de Mayo en el que gente joven, muy criticada por no dar la cara ante la crisis, se levantó y corrió hacia las plazas para llenarlas de vida. En pocos meses cambió todo, cambiaron las manifestaciones, cambió la forma de hablar de la política en la calle y la forma de relacionarnos con nuestros vecinos y vecinas.

Cuando todavía no habíamos echado a andar y seguíamos creciendo en aquellas asambleas frente a la estación, la realidad nos trajo un drama: A la gente la estaban echando de sus casas porque no tenía dinero para pagar las hipotecas. Todo esto frente a la pasividad de las instituciones que no tenían ninguna respuesta ante tamaño desastre. La gente veía como le notificaban que tenía que dejar su vivienda y no sabían donde acudir, pedían ayuda en el Ayuntamiento y la respuesta que recibían era, como mucho, “vaya a hablar con su banco”.

Pero allí estaba la gente de la asamblea del 15M, en la plaza, muy cerca de la tristemente célebre calle Soria donde cada día decenas de familias recibían su ración de realidad en forma de “su banco se queda con esta casa y ustedes de van mañana”. Casi sin darse cuenta la asamblea del 15M se convirtió en un improvisada Plataforma de Afectados por la Hipoteca.

El 15M recibió su escarmiento en forma de multa

Uno de esos días de Octubre le tocó el turno a Luis, que compartía casa con familiares y amigos para, trabajando en España, poder mantener a su familia que vivía lejos. La crisis, el paro, le hizo elegir entre su casa o sus hijos y no tuvo dudas.

Allí estuvo la gente del 15M cada vez que a Luis la “justicia” le intentaba echar de su casa, resistiendo de forma pacífica los intentos de dejar otra vivienda vacía en el barrio. Pero en una de las ocasiones era necesario dar un escarmiento, y este se produjo en forma de detención. El desahucio se paró esta vez, pero nos dejó un detenido.

Carlos sufrió la detención, los cargos y la espera de jucio, hasta hace unos días, 5 años después, cuando ha recibido su sentencia. El juez le dio a elegir entre una larga condena en prisión o una multa de unos cuantos miles de euros, fácil elección, él tampoco tuvo dudas.

Muchas cosas han cambiado desde entonces, pero hay una que nunca cambia, siempre está ahí, y es la solidaridad, la que tuvo Carlos hace 5 años con Luis y la que vamos a tener nosotros y nosotras con Carlos para que haga frente a esa multa, personalizada en él pero que es de todas las personas que de un modo u otro estuvieron y están en contra de esta infamia llamada desahucio.

Os invito a acudir el Viernes 4 de Noviembre, a partir de las 19:30 a la calle Cantalarrana 15 y a colaborar para que la multa de la vergüenza se convierta en un acto de reivindicación de lo que debe ser un derecho, disponer de una vivienda digna.

Si nos tocan a una, nos tocan a todas.

Sobre el autor

Mario Pascual

La ingeniería de telecomunicaciones por formación, la fotografía por afición y la responsabilidad de comunicación de Podemos en Torrejón de Ardoz por casualidad, forman su tarjeta de visita. Aquel 15 de Mayo le cambió para siempre.

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