El Comité Oscar Romero, con el apoyo de CCOO Henares y la comunidad centroamericana en España, presenta la “Agenda Latinoamericana 2019” en Torrejón de Ardoz, , el próximo 12 de diciembre, a las 19,00, en el centro polivante, Abogados de Atocha, en la calle Londres 11B. La Agenda, editada en multitud de países simultáneamente, es una excusa para divulgar pensamiento liberador, con multitud de artículos de firmas procedentes de Brasil, Chile, Argentina, España, Italia, Portugal, Panamá, México, Guatemala, Costa Rica, Nicaragua, Australia, Bolivia, Bélgica, Francia, Colombia, USA. Es un manual de compañía para ir creando la otra “mundialidad”, un acopio de memoria histórica de la militancia; una antología de solidaridad y creatividad, que además, sirve de agenda…

Y Queremos aprovechar este momento, no sólo, para presentar la Agenda, sino para informar y debatir sobre la marcha que iniciaron miles de migrantes hacia Estados Unidos.

Desde sus primeras ediciones, en 1992, nuestra Agenda se declaró «al servicio de las Grandes Causas». Primero fueron, precisamente, las «Grandes Causas de la Patria Grande», que por entonces aglutinamos en torno a cinco principales: la Causa Indígena, la Causa Negra, la Causa Popular, la Causa de la Mujer y la Causa Ecológica.

A partir del año 2000 ampliamos el título: Agenda Latinoamericana «Mundial», dijimos, para asumir la creciente conciencia de mundialización que ya no permitía mirar sólo a nuestro Continente. Desde entonces, la Agenda ha dedicado su mirada y su mensaje a otras Grandes Causas, latinoamericanas y de todo el mundo: la Patria Mundial, el diálogo de culturas, el diálogo de religiones, la democracia, la recuperación de la política, un socialismo nuevo, la crisis climática planetaria, la propuesta indígena del Sumak Kawsay, la libertad, los derechos humanos, la igualdad, la propiedad, la ecología integral, la igualdad de género… Tales han sido los temas, los títulos, los lemas de la Agenda en los últimos años.

La Agenda latinoamericana 2019, es presentará en Torrejón de Ardoz

Siempre Grandes Causas, que, como el adjetivo indica, son causas grandes, causas macro, estructurales, políticas, reformadoras, revolucionarias incluso…No en vano, desde el principio, esta Agenda confesó su querencia liberadora, deudora del espíritu latinoamericano por antonomasia, la espiritualidad de la liberación. Espíritu, talante, ADN espiritual latinoamericano… que se caracteriza por el compromiso con la historia, por su pasión utópica y simultáneamente práctica, adicta a la «praxis de transformación histórica», a la transformación de la sociedad y del mundo. Causas, pues, siempre «Grandes», al fin y al cabo.

Pero, como nos recuerda la palabra de Mounier, «aunque todo es político,lo político no lo es todo» –matizando esta vez, un poco, por nuestra parte, el acento y la intención de la consigna–. Las Grandes Causas, tan políticas ellas, no lo son todo, aunque todo tiene que ver con ellas. Ha habido muchas zonas en nuestras vidas, y en la realidad, a las que, quizá por una falta de visión nuestra, parecía que no alcanzaban a llegar esas Causas tan grandes. Apuntando ambiciosamente sólo a lo macro, a lo políticamente eficaz, a lo estructuralmente transformador… hemos podido dejar con frecuencia fuera de nuestro compromiso lo pequeño, y a l@s pequeñ@s, a las personas desvalidas, a quienesno cuentan para las estadísticas socioeconómicas, a las víctimas, a l@s ancianos, a l@s marginad@s por su condición sexual, a quienes cargan más vulnerabilidad, o simplemente, los asuntos de nuestra propia vida personal, familiar cotidiana.

Y no se trata sólo de personas, sino también de otras Causas no consideradas «grandes» por esta sociedad (que todo lo mira desde la óptica del mercado), ni por nosotr@s mism@s (que nos sentimos más movid@s por lo político, lo socioeconómico, lo revolucionario, lo heroico). Se trata también, por ejemplo, de nuestra vida personal –familiar, privada–, de nuestro estilo de vida, incluso de nuestro tipo de alimentación (como que esto serían campos privados, libres, exentos de todo compromiso o ajenos a toda vinculación ética…). O se trata asimismo, de nuestra relación con la naturaleza –incluso con los animales–, o de nuestra resistencia o inercia al «cambio de patrón energético» social, que debe comenzar por nuestra casa…

Para no poc@s de nosotr@s, con frecuencia, todos estos aspectos de la realidad y de nuestra vida, todas estas «causas menores», no han contado, las hemos ignorando tradicionalmente, sin mala intención, sin duda. Por nuestra formación anterior, tal vez nos parecía algo sin importancia, o privado-personal, demasiado «pequeño», insignificante en la escala de la eficacia de la Gran Política, y de la Gran Liberación.

«Lo político no lo es todo», efectivamente. Ni lo macroeconómico, ni las reformas estructurales, ni las Grandes Causas, solas ellas, dan cuenta de todo lo que en realidad es genuinamente «grande»: en valor en sí mismo, en dignidad, o en otro nivel, en otra longitud de onda… aunque sea algo ‘pequeño’ en tamaño, en número, en apariencia, o en eficacia política. Tenemos que redescubrir que las Grandes Causas también están comprometidas en todo ese inmenso ámbito de «lo pequeño», de nuestro día a día, de lo personal-privado, de la intimidad, de lo familiar,de las amistades, de la casa, la vivienda, el entretenimiento, el ocio… En todo ello debemos ser, insobornablemente, militantes permanentes de las Grandes Causas,para que seamos complet@s, enter@s, holístic@s.

En esta nueva edición, de 2019, para redondear y completar su mensaje, la Agenda quiere llevar nuestra atención a este ámbito de lo pequeño, de lo habitualmente dejado de lado, lo tradicionalmente invisibilizado, lo olímpicamente olvidado… como si no existiera. Las Grandes Causas se juegan también –no «sólo»– en lo pequeño.


José María Vigil y Pedro Casaldáliga

Presentación de la Agenda Latinoamericana 2019 en Torrejón de Ardoz

El año pasado, la Agenda Latinoamericana ponía el acento en la importancia de “Construir poder desde abajo, una perspectiva ecofeminista” .. en 2019 el énfasis está en la coherencia de vida en las pequeñas cosas, a veces invisibles, porque en lo pequeño está el germen de la lucha por las grandes causas.