El franquismo seguía estampado en las plazas, calles y fachadas de Torrejón de Ardoz. La supresión de esta simbología de la dictadura, acordada en el pleno municipal del pasado 29 de noviembre en Torrejón, constituye sin duda una buena noticia. El procedimiento seguido por la mesa de trabajo, determinar qué denominamos símbolos de la dictadura, averiguar si existen en Torrejón, y de existir, suprimirlos, que ha sido impecable y el posterior acuerdo institucional, da que pensar que pronto nuestro municipio se verá libre de del yugo y las flechas falangistas y demás testigos tenaces de la parafernalia simbólica de un dictador, que se mantenía vigente en Torrejón, cara al sol. Juan María Lorca, nos habla del buen hacer en este procedimiento colaborativo, pero además, de algunas sombras.©

Una buena noticia: la supresión de los símbolos de la dictadura.

La supresión de la simbología franquista de las calles de Torrejón acordada en el pleno municipal del pasado 30 de noviembre  constituye sin duda una buena noticia muy especialmente por la manera como se ha desarrollado el proceso.

La primera medida de este proceso fue la supresión del callejero del nombre del General Vigón. Posteriormente se creó una comisión integrada por técnicos municipales y representantes de todos los partidos políticos presentes en el consistorio que recorrió el municipio identificando y catalogando los símbolos. Finalmente en el último pleno municipal celebrado se aprobó por unanimidad la eliminación de los símbolos catalogados, acuerdo que tiene además su correspondiente partida presupuestaria para el 2018.

Ley de Memoria histórica en Torrejón de Ardoz (17)

Un procedimiento técnicamente impecable

El procedimiento seguido así visto resulta técnicamente impecable, determinar a qué denominamos símbolos de la dictadura, averiguar si existen, y de existir proceder a suprimirlos. Pero este procedimiento quedará truncado si no introducimos algo más, la explicación a los ciudadanos del porqué se acomete tal acción y la importancia de suprimir el homenaje público a la dictadura y la pervivencia de sus símbolos. Explicar que no se hace por un capricho o por la inexcusable obediencia a la Ley si no porque se comparten los elevados principios del legislador de consideración a las víctimas de la guerra civil y de la dictadura y de respeto a la dignidad humana. Explicar también que no se pretende la supresión del recuerdo de un periodo histórico que debe permanecer en la memoria para advertencia y ejemplo de abominable iniquidad y que la guerra civil fue un mal absoluto y la dictadura subsiguiente la consolidación de ese mal. Exponer que se hace para favorecer y fortalecer la convivencia y la concordia instaladas entre los españoles, cosas ambas siempre necesitadas de cuidado y fomento.

Símbolos franquistas en Torrejón de Ardoz

Algunas sombras

Hay en lo aprobado por el pleno algunas sombras, una que la retirada de los símbolos fue pedida en varias mociones presentadas por la oposición sin que obtuvieran la aquiescencia del equipo de gobierno, tal vez ahora un requerimiento judicial haya motivado el cambio de actitud aunque preferimos creer a su portavoz  que manifestara «nosotros nos hemos sumado a esto por convicción». Otra sombra es el anuncio de Ganar Torrejón de pedir el cambio de nombre de la Plaza de Pío XII por su relación con el franquismo y la condescendencia con el nazismo, mucho hay que decir sobre este asunto pero no es el momento.

Y convendría recordar, al hilo del nombre de las calles y su dedicación a personas con reconocidos méritos y prestigio, que aún no se ha cumplido el acuerdo tomado hace siete años para dedicar una vía de Torrejón a Marcelino Camacho.

Quiero finalizar reiterando mi opinión de que el acuerdo alcanzado es bueno sobre todo por haberlo sido por unanimidad esperando que el desarrollo cumpla las expectativas que sugerimos y no quede en mero trámite.©


El proceso de la supresión de la simbología de la dictadura en Torrejón de Ardoz, con cerca de 100 fichas de trabajo elaboradas, ya empezó hace varios meses con la supresión de la calle del General Vigón del callejero de la ciudad, el resto de los cambios y retirada de símbolos, se llevará a cabo a partir de ahora y con la inclusión en los nuevos presupuestos de 2018

En septiembre de 2017, ya se acordó por unanimidad, cambiar el nombre de “calle General Vigón” por “calle del INTA”

Al Proclamarse la II República, El General Vigón  se acogió a la ‘Ley Azaña’ y abandonando el ejército.

En 1934 participó en la sangrienta represión de la huelga de Asturias integrándose en la Columna de Fuerza Navarras que mandaba el Coronel Solchaga, en la zona de Oviedo.

Miembro revelante de la Unión Militar Española, partida de militares levantiscos y desafectos a la República que tenía como uno de sus objetivos confesos “que el Ejército levantase una barrera de acero para impedir que gobernasen las izquierdas”.

Con la victoria electoral en 1936 del Frente Popular, el General Vigón  se acogió a la ‘Ley Azaña’ y abandonando el ejército, marcharse a Argentina donde tenía negocios.

En los primeros días de la rebelión aparece en España poniéndose a las ordenes de Emilio Mola con quien hizo la campaña del Norte como jefe de Estado Mayor. Nombrado comandante militar de Guipúzcoa en septiembre de 1936. Al mando de las Brigadas Navarras consiguió varias victorias que le valieron el ascenso a general. Tuñón de Lara y otros autores mantienen que es Vigón quien propuso Guernica como objetivo a la aviación alemana, también hay historiadores que disienten de esta opinión.

Estuvo Juan Vigón entre los más próximos a Franco en Salamanca y sería uno de los que aconsejaban centrar las operaciones en la eliminación del frente del Norte desistiendo en los intentos por ganar Madrid.

Tomó después parte en la batallas de Teruel, Alfambra y del Ebro, en esta como jefe de Estado Mayor de Fidel Dávila, interviniendo al final de la guerra en la ofensiva sobre Cataluña.

Al terminar la guerra fue nombrado jefe del Alto Estado Mayor y en 1940 ministro del Aire. Será el más destacado militar del grupo monárquico Renovación Española que permanecerá fiel al dictador. Como consejero permanente de Franco es uno de los máximos responsables en la consolidación de la dictadura. Vicepresidente del Consejo de Economía Nacional, presidente de la Junta de Investigaciones Nucleares, presidente del Instituto de Técnica Aeronáutica, director de la Escuela Superior del Ejército.

En el sumario instruido por el Juez Garzón aparece Juan Vigón como uno de “los posibles y máximos  responsables de los hechos que se investigan” y son estos hechos “la catalogación del llamado ‘Alzamiento Nacional’ como delito contra Altos Organismos de la nación y la Forma de Gobierno” y “desaparición forzada de personas en el contexto de crímenes contra la humanidad”

Calle de General Vigón en Torrejón de Ardoz, suprimida del callejero