¿Qué nos queda del “cambio”? … Este mes de agosto asistimos a la formación de un nuevo gobierno municipal suscrito por PSOE, IUCM, TUD (grupo escindido del PP) y Ganemos ahora Valdemoro (GaV), en Valdemoro. La denominación de “gobiernos del cambio” se ha venido aplicando a los gobiernos, sobre todo municipales, surgidos tras las pasadas elecciones en 2015, en los que destacaban dos características que justificaban que se les aplicara el apelativo “del  cambio”.

Por un lado, se trataba de gobiernos constituidos, o al menos dirigidos, por alguno de los nuevos agentes políticos que florecieron en todos los territorios en el periodo inmediatamente anterior, en gran parte derivados de asambleas populares y organizaciones que podían considerarse efectos del acontecimiento 15M. Es decir, cambio respecto a los que hasta entonces habían venido siendo los protagonistas del turnismo del Régimen del 78.

Por otro lado, estos gobiernos pretendían poner en marcha programas electorales en los que se ponían en primera línea problemas que hasta entonces no habían ocupado ese lugar, y para los que se proponían acciones y soluciones bien distintas de las sugeridas por los viejos partidos del sistema. Por tanto, cambio en cuanto al contenido de la acción institucional que se proponía. Sin embargo, de un tiempo a esta parte, la denominación de “gobiernos del cambio” parece que trata de extenderse a otros fenómenos en los que no siempre pueden apreciarse estos dos elementos fundamentales: nuevos agentes en el gobierno y contenido programático innovador.

Uno de esos casos es el del recién formado gobierno municipal en Valdemoro, fruto del acuerdo para la presentación de una moción de censura y formación de un gobierno municipal, suscrito por PSOE, IUCM, TUD (Transparencia, Utilidad, Distribución) y Ganemos ahora Valdemoro (GaV). ©

Cuatro partidos y un acuerdo. Granados heredó una red clientelar ya existente, creada por el PSOE

El PSOE, que ha obtenido en el acuerdo la alcaldía, ya gobernó en Valdemoro (en solitario y en coalición con IU) entre los años 1983 y 1999. Dieciséis años de gobierno que acabaron tras desvelarse el inusitado e inexplicado enriquecimiento personal del que fuera alcalde durante ese periodo, que acabó siendo expulsado del partido -aunque sin otras consecuencias legales-.

Aunque pueda parecer que Francisco Granados creó una red clientelar y corrupta en Valdemoro, que luego extendió a otras poblaciones de la Comunidad, la realidad es que la primera parte de la proposición no es del todo cierta. En realidad, Granados lo que hizo fue heredar la red ya existente, creada durante el gobierno del PSOE, y, eso sí, la amplió y extendió. Prueba de ello es que, junto a él y el conocido empresario Marjaliza, fuera detenido el mismo día que los anteriores, el que fuera Concejal de Urbanismo del PSOE, Antonio Serrano, candidato tras la expulsión del alcalde enriquecido y portavoz municipal tras la derrota frente a Granados, que en el momento de la detención era directivo de las empresas de Marjaliza.

Durante los gobiernos del PP, la posición del PSOE osciló entre una dura oposición en los plenos y en los medios, y la colaboración más o menos discreta con los distintos gobiernos. No deja de ser significativo que quien diera el primer empujón al ahora elegido alcalde, fuera un Secretario de Organización del PSM, que era Apoderado de la empresa adjudicataria para la urbanización de El Espartal, proyecto personal de Granados para convertir Valdemoro en Las Rozas del Sur de Madrid.

El actual alcalde, Serafín Faraldos, elegido en primera instancia como Portavoz del grupo municipal, tuvo que dimitir como tal tras la rebelión de sus concejales, a los que luego consiguió que se abriera expediente. En las pasadas primarias, el ahora alcalde mostró abiertamente su apoyo a Susana Díaz.

Cambio de gobierno en Valdemoro - todos revueltos

Contexto de un acuerdo que chirría y aleja a una parte de las personas provenientes de la Asamblea Popular, así como de una parte del Círculo de Podemos.

Otro componente del acuerdo es lo que se viene denominando IUCM (que en su día llegó a formar parte de pasados gobiernos del PSOE en Valdemoro), puesto que como tal se presentaron a las elecciones municipales de 2015, pero que ya no pertenecen a la IU oficial, sino que constituyen un grupo aislado y enfrentado a quienes pretenden la refundación de una asamblea local de IU. Este grupo está dirigido por quien fuera concejal por IU en las dos legislaturas anteriores, Javier Gómez. Siendo todavía concejal, y junto a representantes de Equo, quiso dar los primeros pasos hacia una supuesta confluencia de cara a las inminentes elecciones municipales.

Su propuesta consistía básicamente en la formación de una coalición entre IU, Equo y Podemos, que acordarían una lista por cuotas que favorecería a IU -pues era el único grupo con representación municipal-, y en la que se dejarían puestos para la incorporación de elementos independientes, provenientes sobre todo de la Asamblea Popular de Valdemoro.

Tras la decisión de Podemos de no presentarse a las elecciones municipales, algunos miembros de Podemos, de modo individual, se incorporaron a las asambleas de Ganemos y apoyaron la propuesta nacida de la Asamblea Popular de Valdemoro para configurar una agrupación de electores, en la que tanto el programa como las listas fueran elaboradas por mecanismos de participación abiertos a todos los vecinos. Este nuevo rumbo, hizo que tanto IU como Equo, partidarios de la coalición, abandonaran el proyecto aunque, posteriormente, Equo descubrió más posibilidades en la agrupación de electores que en la coalición con IU, de modo que se reincorporó a Ganemos.

La oposición del Grupo Municipal de GaV ha estado mediatizada por la pretensión constante de “gobernar para todos”, e incluso “entre todos”, lo que le ha llevado a prestar apoyos puntuales al anterior gobierno de Ciudadanos, como es el caso del voto favorable al Plan de Ajuste, presentado por dicho gobierno. Esta decisión, junto con otras tomadas por el Grupo Municipal, ha provocado el paulatino alejamiento de una parte de las personas provenientes de la Asamblea Popular, así como de una parte del Círculo de Podemos.

Cambio de gobierno en Valdemoro... muchas dudas

Un convidado extravagante

El último integrante del acuerdo es, quizás, el más extravagante: el TUD. Se trata de un partido local, cuyas siglas responden a las palabras Transparencia, Utilidad, Distribución. Este partido nace de una escisión local del PP y entre sus fundadores se encontraba una prima de Francisco Granados, Irene Tovar, que fue concejal y miembro de su equipo de gobierno, y del que dimitió cuando éste fue nombrado Consejero, al parecer  porque no la dejó como alcaldesa.

El TUD es un partido político que se define como apolítico, aunque, quizás por su origen, las medidas que propone están claramente escoradas hacia lo que generalmente se define como derecha. Su concepción política quedó definida con nitidez por su portavoz, Óscar López, desde los primeros Plenos municipales, en los que defendió la consideración de Valdemoro como una empresa, en la que el Gobierno vendría a ser el Consejo de Administración, y el Pleno la Junta de Accionistas, mediante los cuales, “entre todos”, se debía “gobernar para todos” los vecinos-accionistas.

Sin ninguna duda, el TUD ha sido el gran beneficiado por este acuerdo, puesto que renunciando a formar parte del equipo de gobierno (renuncia que no le permitía Ciudadanos en un previo intento de acuerdo) y manteniendo “su independencia y labor de fiscalización”, es, dada la inevitable necesidad de sus votos, quien detenta realmente el poder, puesto que nada va a poder ser llevado a cabo por el nuevo gobierno si no tiene la conformidad de este pequeño partido “apolítico”.

Tan es así, que el contenido del acuerdo ha sido elaborado por este partido, y los demás ha prestado su conformidad y su firma. En dicho acuerdo hay puntos que impiden, según algunos, la consideración del gobierno que ha de ejecutarlo como “de cambio”.

De la lucha contra la vieja política a ser parte de ella

Términos del acuerdo

  1. Se establece que se realizará una Auditoría Económico-Contable, pero ésta se centrará en los ejercicios 2016 y 2017. Es decir, toda la actuación de los gobiernos anteriores del PP queda fuera de la auditoría acordada. Para ampliar dicha auditoría a ejercicios anteriores, sobre los que existen indudables sospechas, será necesaria la conformidad del TUD, que, en principio, parece poco probable que la dé.
  2. Se pretende que los Presupuestos sean fruto del consenso entre todos los grupos políticos, incluido el PP y C´s, en esa concepción del gobierno como Consejo de Administración societario. La referencia a Presupuestos participativos es difusa y sin concreción.
  3. Respecto a la Deuda, la pretensión es elaborar un Plan de Refinanciación, estableciendo que “en ningún caso se emprenderá ninguna acción (política o judicial) para consumar un impago de la deuda al margen de la legislación vigente”. Con dicho Plan se tiene el propósito de negociar con las entidades acreedoras una mejora de la situación financiera actual.
  4. Se quiere elaborar un nuevo Plan de Ajuste, pero entre tanto se insiste en el estricto cumplimiento del aprobado por el anterior gobierno de Ciudadanos. Como en todos los planes previstos, se pretende alcanzar el consenso de todos los grupos, lo que hace más que probable que acabe la legislatura sin nuevo Plan de Ajuste y con la estricta aplicación del anterior.
  5. Se plantea la cancelación de contratos vinculados a la trama Púnica, al menos formalmente, porque se establecen tales condiciones para ello que no hay que esperar que pueda llevarse a cabo alguna.
  6. Finalmente, el acuerdo no es favorable a la remunicipalización de servicios, si bien no explícitamente, pero vuelve a establecer condiciones que hacen difícil que puedan darse.
  7. Por otra parte, uno de los ejes básicos de todos los programas de cambio, el de la Participación, no está recogido en el acuerdo, hasta el punto de que en el nuevo gobierno no existe concejal responsable de esta área, es decir, no parece que se tenga en mente hacer algo al respecto.
No debemos... no pagamos. Demanda municipalista

Del “no debemos, no pagamos” al “permítame usted que le pague más tarde, y cóbreme por ello”

A tenor de los participantes en el acuerdo y estos aspectos de su contenido, para algunos el gobierno surgido de la reciente moción de censura presentada en Valdemoro difícilmente puede ser calificado como un gobierno del cambio, puesto que no se adivina siquiera qué es lo que realmente puede cambiar con él, en relación con los gobiernos que le precedieron.

Un cambio real no puede quedarse en la mera mejora de la gestión, en todo caso difícil, dado el escaso tiempo del que se dispone y las limitaciones que la situación y el acuerdo firmado establecen. Del “no debemos, no pagamos” al “permítame usted que le pague más tarde, y cóbreme por ello”, hay un salto demasiado grande para muchos de los que contribuyeron al nacimiento de estos nuevos agentes políticos.©