Lamentar sus muertes y guardar un minuto de silencio me avergüenza. Decir basta llega un momento que me avergüenza. Es más importante visualizar cambios para salir de este infierno. Desde que estamos en las Instituciones salimos a las puertas del ayuntamiento para manifestar nuestra repulsa tras cada asesinato machista. El año pasado un total de 105 feminicidios nos sacaron a la calle  y no puedo ocultar mi preocupación. Sueño con unas instituciones al servicio de la gente y unos municipios que se tomen en serio este drama, este clamor, y dediquen más esfuerzos y recursos presupuestarios a favor de la igualdad y contra la violencia machista.

 

Antonia. Se llamaba Antonia y tenía tan solo 33 años. Vivía en una población almeriense. Las noticias aseguran que había mantenido una relación corta con el que fue su asesino durante las navidades. Le había dejado, y este no lo había asumido. En la madrugada del sábado se acercó a su casa y la degolló.

Parece ser que el hombre ingresó el sábado por la noche en el Complejo Hospitalario de Torrecárdenas de Almería y esta mañana se ha escapado, ha ido a casa de la fallecida y la ha degollado”, ha dicho. El autor, que cuando fue detenido estaba “cubierto de sangre de arriba a abajo”, no había sido denunciado por la víctima ( enlace a noticia )

Me pregunto por qué conozco el nombre de Antonia y no el de aquel que la mató, por qué la Ley garantiza sus derechos y no ha garantizado la protección de la víctima. Tenía denuncias previas por violencia de género de anteriores parejas, pero ninguna de su última víctima. No había ninguna orden de alejamiento.

 

Un minuto de silencio, una víctima más

Desde que estamos en las Instituciones salimos a las puertas del ayuntamiento para manifestar nuestra repulsa tras cada asesinato machista. El año pasado un total de 105 feminicidios nos sacaron a la calle (aunque oficialmente solo se registraran 44).

Por desgracia, el 2017 no ha empezado mejor. En lo que llevamos de mes hemos salido tres veces a lamentar tres víctimas mortales más. Pero no son las únicas. y no puedo ocultar mi preocupación.

El machismo es una lacra que amenaza a aproximadamente a la mitad de la población. A veces nos aterroriza con una muerte, como el caso de Antonia. Otras, como el caso de la mujer gallega apuñalada este fin de semana, logran sobrevivir. Pero la inmensa mayoría no denuncian a sus agresores.

Lamentar sus muertes y guardar un minuto de silencio cada día me avergüenza más. Soy consciente de que la visibilización en la calle es importante, pero es mucho más importante otro tipo de visibilización, la que demuestra que es posible salir de ese infierno.

 

Sueño con una sociedad más igualitaria y menos violenta. Todas y todos tenemos una responsabilidad

Quiero hacer visibles a los cuerpos de seguridad protegiendo a las víctimas; a los docentes enseñando igualdad en Educación en Valores, evaluando la competencia emocional como una de las competencias básicas y fomentando una actitud crítica con respecto a un sistema estructural machista; quiero hacer visible a los terapeutas tratando a las mujeres, apoyándolas, estabilizándolas, y proporcionándoles los recursos y herramientas que no aprendieron para detectar y hacer frente a las agresiones (sean estas psicológicas o físicas); quiero visibilizar a un sistema judicial castigando a opresores y, sobre todo, una reeducación en el trato igualitario, para que cuando salgan de la cárcel o tengan una nueva pareja no repitan los mismos comportamientos; quiero a un Estado otorgando las claves y ayudas para contrarrestar las violencias machistas.

Pero, para visibilizar todo eso, no quiero un minuto de silencio; quiero a las Instituciones al servicio de la gente.

 

Me gustaría que Torrejón invirtiera la pirámide de unos presupuestos injustos, que condenan las políticas y los servicios sociales

En lo que llevamos de legislatura todos los grupos políticos hemos estado de acuerdo en firmar hasta en tres ocasiones Declaraciones Institucionales comprometiéndonos a luchar contra esta lacra. Sin embargo, salvo un homenaje a las víctimas el último lunes de cada mes y una ensartación de buenas palabras y mejores intenciones, no hemos conseguido mucho más, porque la las Declaraciones Institucionales con nuestros mejores deseos son solo papel mojado si no están acompañadas de partidas presupuestarias que las hagan posibles. Y hoy por hoy, ya sabemos que el ayuntamiento de Torrejón de Ardoz es conocido en todo el país por sus monumentales pirámides y sus escasos recursos destinados a asuntos sociales, que le han llevado a ostentar el humillante premio Corazón de Piedra.

Trabajo colectivo que hace apenas un mes hicieron mujeres en Torreón de Ardoz… “El machismo nos mata”

Según Naciones Unidas, 1 de cada 3 mujeres ha sufrido violencia física o sexual. Ya sea en el hogar, en la calle o en los conflictos armados, la violencia contra las mujeres es una pandemia mundial que ocurre en espacios públicos y privados. La prevención y la concienciación es posible, esencial y una vía segura para erradicar este problema. En España más del 40% de los asesinatos, están precedidos por denuncias de malos tratos, es evidente que no podemos conformarnos con lo hecho, tenemos que hacer más.

Para ver el trabajo “pulsa” en la fotografía…