En tiempos en que la autoficción parece querer (y poder) devorarlo todo, se agradece un libro tan honesto como este con él que la autora vuelve a su infancia y juventud a través de sus recuerdos. Aquí no hay ficción, solo memoria, con lo que de real e inventada tiene siempre la memoria. No hay ficción, pero sí reconstrucción del propio pasado: contemplar su infancia desde la distancia de los años permite a Condé percibir la dimensión real de todos los acontecimientos que relata y que se le escapaban cuando era una niña. 

Escrito con un lenguaje sencillo y fluido, el texto consigue un efecto colorido e intimista a la vez, que nos traslada hasta la Isla de Guadalupe, en las Antillas, y a la compleja sociedad colonial en la que la clase o el color de la piel son elementos determinantes. Así habla de su nacimiento: “Me gusta pensar que mi primer aullido de terror pasó desapercibido en mitad del jolgorio de la ciudad (…), presagio de que sabría reír las penas más grandes”. Era 1937, martes de Carnaval, y La Pointe estaba que ardía cuando Maryse Condé nacía entre dos carnavales,  “uno burgués, con señoritas disfrazadas y desfiles de carrozas en la Place de la Victoire, y el otro, popular, el único que contaba en realidad”. Dos mundos entre los que vivió y creció, con la dificultad que eso supone.

Maryse Condé fue la octava, e inesperada, hija de un matrimonio burgués y, paradójicamente, clasista cuyo mayor orgullo era ser verdaderos franceses, negándose a hablar en criollo o a reconocer orígenes africanos. Pero la pequeña Maryse pronto se da cuenta que la realidad no es exactamente como se la muestra sus padres: a ella una niña blanca le ha pegado sin otra razón que ser negra, en los viajes a París percibe como los blancos les miran por encima del hombro…Es su hermano Sandrino quien le da la primera explicación aceptable: “papá y mamá son un par de alienados”. Ya nada volvió a ser igual para la joven Maryse, que inició el camino contrario al de sus padres. 

Los 17 capítulo-relatos que componen el libro cuentan ese trayecto de búsqueda de sí misma y de su identidad. A través de la reconstrucción y la reinterpretación de sus recuerdos reflexiona sobre la identidad, la raza, la clase o el género. 

Corazón que ríe, corazón que llora es un libro maravilloso, conmovedor y realista, con el que Impedimenta nos descubre una gran autora, reconocida con el Nobel de Literatura Alternativo 2018.©


Ficha técnica
Título: Corazón que ríe, corazón que llora
Autoría: Maryse Condé
Traducción: Martha Asunción Alonso
Editorial: Impedimenta
ISBN: 978-84-17115-99-9
Páginas: 170

Corazón que ríe, corazón que llora, Maryse Condé