La vuelta a la actividad, una vez inaugurado el mes de Septiembre, nos ha traído a los vecinos y vecinas de la zona centro una novedad: Una valla que nos deja sin aparcamiento gratuito.

A finales de Agosto se comenzó a vallar la parcela situada entre las calles Granados y Libertad reduciendo en 150 plazas el aparcamiento en superficie gratuito. Debido a las obras del edificio que construye San José 8 en la c/ Libertad, las plazas disponibles a día de hoy no llegan a las 180 de las 350 que tenía antes de dar comienzo las obras.

En la parcela vallada se está empezando a construir un aparcamiento subterráneo, que será de pago, con capacidad para 289 vehículos en 3 plantas. El acceso de entrada para vehículos se situará en la c/ Granados y la salida en la c/ Libertad. La obra completa tiene una previsión de ejecución de 10 meses, aunque el Ayuntamiento anuncia en los carteles que la duración será de 2 años, por lo tanto debería estar finalizada en el verano de 2017 o del 2018. Desconocemos este baile de fechas (1). El coste licitado es de 3.67 millones de € y la empresa que se encarga de las obras es Seranco-SCR.

Información escondida y muchas dudas

Hasta aquí la información pública, pero a partir de aquí todo son dudas y falta de información para los vecinos y vecinas y usuarios esporádicos de este aparcamiento. En general todo lo que rodea a la parcela UE-DB-5 (así se llama la parcela delimitada por las calles Granados, Libertad, Ajalvir, Cruz y Curas) es bastante confuso y casi nadie sabe cómo quedará una vez que se finalicen todas las obras.

La información que se puede encontrar en la web del Ayuntamiento es incompleta u obsoleta, por ejemplo, la descripción de esta parcela en el Plan General de Ordenación Urbana no tiene absolutamente nada que ver con lo que se está haciendo ahora, después de una década de modificaciones y planes parciales aprobados por el consistorio.

Se supone que la idea es que encima del aparcamiento subterráneo haya una zona verde y en principio parece que desaparecerán el resto de plazas gratuitas en superficie una vez que San José 8 construya un segundo edificio. Y esto nos lleva a plantearnos una serie de preguntas:

¿Dónde aparcamos durante la ejecución de la obra?

El Ayuntamiento nos propone usar el aparcamiento subterráneo de la c/ Brasil donde la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) cuenta con numerosas plazas. Eso sí, previo pago de una cuota mensual. Nos preguntamos por qué si ya existe un aparcamiento con plazas libres a 750 metros (el ayuntamiento dice 500m en su publicidad) nos permitimos el lujo de construir otro. También nos preguntamos si toda la gente que usa el actual aparcamiento gratuito pasará a pagar una cuota mensual por “low cost” que sea (valga el anglicismo que usa el consistorio en su publicidad).

¿Se solucionará el problema de aparcamiento en el centro?

La segunda pregunta y quizás la más importante es saber si esta actuación solucionará el problema de aparcamiento en el centro, o lo incrementará en el futuro. Según los cálculos una vez finalizadas las obras habrá menos plazas de aparcamiento disponibles y además serán de pago, esto, de algún modo, hará que menos gente acuda al centro en coche a diario (gente que trabaja en el Ayuntamiento o en el comercio del centro), pero incrementará el número de coches que esporádicamente accedan al casco histórico ya que al existir este nuevo aparcamiento se tendrá la sensación de que siempre habrá sitios disponibles al lado de la plaza y que no será necesario andar ni 100 metros para llegar al destino.

Es decir, este tipo de aparcamiento de pago por minuto (no sabemos todavía ni las tarifas ni el modo de explotación) no soluciona el aparcamiento para residentes sino que está orientado al tráfico esporádico o de quien se pueda permitir ir a trabajar en coche y pagar por aparcar durante toda la jornada, Los vehículos residentes seguirán accediendo al centro como antes pero, con este aparcamiento, se llama a que un mayor número de vehículos llegue hasta el mismo centro de la ciudad.

¿Era necesaria esta obra?

No tenemos datos para saberlo ya que desconocemos el porcentaje de ocupación del aparcamiento de pago situado bajo la Plaza Mayor que distará de este nuevo apenas 100 metros. Además existen otros dos aparcamientos cercanos (menos de 500 metros) como son los de la c/ Brasil y la Plaza de España. Del primero de ellos sabemos que cuenta con numerosas plazas propiedad de la EMVS que, a pesar de las numerosas ofertas publicitadas, siguen sin venderse. Del segundo no podemos aportar datos. Además hay otro aparcamiento, el de la estación de tren, pero este ya es claramente insuficiente a día de hoy.

 La Plaza Mayor de Torrejón, y el resto de la zona centro, gozan de una buena y cercana comunicación por transporte público ya que la estación de tren y autobús de la Plaza España y las líneas de autobuses que pasan por la c/ Madrid no distan más de 500 metros del centro, distancia que se puede cubrir andando en 5 minutos. Quizás hubiera supuesto un menor coste para las ya pobre arcas municipales, el promocionar el transporte público para el acceso al centro y así evitar, ya de paso, la contaminación y saturación que causa el transporte privado.

Nuevo aparcamiento c/ Libertad

Aparcamiento c/ Brasil

Aparcamiento Plaza España

Aparcamiento Estación Cercanías

Aparcamiento Plaza Mayor

Una zona centro más amigable para el peatón

Una alternativa a esta obra tan costosa hubiera sido la ampliación del aparcamiento de la estación de Renfe que cumpliría con un doble objetivo: El de permitir el acceso al transporte público con el vehículo privado a las personas que viven en barrios alejados o mal comunicados; y para las personas que acuden al centro en su coche los fines de semana, los días festivos o a hacer trámites o a los comercios a diario.

Hay que tener en cuenta que la distancia andando desde la estación o desde el aparcamiento de la c/ Brasil a la Plaza Mayor no llega a 7 minutos (600 metros).

El futuro del caso histórico de Torrejón debe mirar más hacia los vecinos y vecinas que en él vivimos, haciendo más cómodo nuestro movimiento hacia los comercios y zonas peatonales y restringiendo el tráfico para no residentes. De esta forma se podrá paliar la falta de espacios verdes y la contaminación. Otro objetivo sería el de promocionar el uso de la bicicleta ya que las calles del centro invitan a su uso al ser estrechas y no permitir velocidades excesivas para los coches.

Esperemos que el nuevo aparcamiento contribuya de alguna forma a que en el futuro, las calles adyacentes que queden fuera de su acceso puedan tener restricciones al tráfico no residente. Las personas que residimos en esta zona seguro que recibiremos con mucha alegría cualquier plan que nos permita disfrutar de nuestro barrio, de nuestras calles, de una forma más cómoda, segura y limpia.