A aquellos que amamos Torrejón nos preocupa cómo se está gestionando su patrimonio cultural. Torrejón de Ardoz mantuvo durante décadas una Escuela Municipal de Música y Danza que sostenía una Banda Municipal de la que nos sentíamos orgullosos. Era un espacio en el que se integraban torrejoneros y torrejoneras amantes de la música de distintas edades, niveles económicos y sociales. Esta riqueza humana y cultural se vio amenazada en 2011 cuando el gobierno municipal privatizó la cultura de la ciudad y se lo estregó TRITOMA  S.L.. El patrimonio de una ciudad no viene dado únicamente por sus grandes edificios o conjunto de bienes de estimación económica, sino por sus gentes, y su cultura; esa herencia que hace que un pueblo tenga identidad. Podemos recuperar nuestra escuela de música y danza, aún es posible redescubrir que la cultura ha de potenciarse y gestionarse desde la propia ciudadanía. Reafirmar estos valores quizás nos haga mejores, más felices, y un pueblo orgulloso de su historia y su cultura.©

El patrimonio de una ciudad no viene dado únicamente por sus grandes edificios o conjunto de bienes de estimación económica, sino por sus gentes y cultura; esa herencia que hace que un pueblo tenga identidad.

Torrejón no es una ciudad dormitorio. No es un conjunto de edificios al que volver después del trabajo. Es mucho más: es nuestro pueblo. Y está siendo saqueado.

Hoy quería hablaros de su Escuela Municipal de Música y Danza. Torrejón ha mantenido durante décadas una escuela de música y una banda de la que nos sentíamos orgullosos. Cada vez que había un evento, salían a tocar a las calles, y les seguíamos con orgullo, como seguimos a nuestro equipo de fútbol o a las cosas que sentimos como nuestras.

Por desgracia, hoy no podemos decir lo mismo. En 2011 se construyó La Caja del Arte para albergar una escuela de música, de danza y de teatro. Publicitaron que construirían un conservatorio para estudios profesionales, que finalmente no se creó.

Nueve millones de euros en la construcción del edificio, más todo lo que nos costó  después, y hay músicos que tienen que tocar con tapones en los oídos.

Actuación de la Banda Municipal en 2009 @PlazaTorrejon

 Privatizar la cultura

Desde que en 2008 empezaron los recortes, muchas escuelas municipales se privatizaron, y cuando en 2013 se retiraron todas las ayudas, muchas de ellas cerraron. Perjudicó al pueblo, pero no así a las empresas amigas que vieron cómo engordaban sus contratos con la Comunidad y distintos ayuntamientos.

Con suma rapidez, a pocos meses antes de las elecciones municipales, el gobierno del PP inauguró el centro de artes escénicas de Torrejón llamado “Caja del Arte”, que acogería la escuela de música  y danza, convertida en un conservatorio. En la inauguración, Rollán, el alcalde huido, hoy consejero autonómico, dijo que se trataría de un edificio emblemático, una seña de la transformación y mejora de la ciudad al tratarse de una instalación cultural de primer orden. Tres grandes cubos con iluminación nocturna que destaca porque predomina el cristal y está realizado mediante muros-cortina”.

En principio, pensamos que nada cambiaría, que sería un asunto de “cambio de local”, pero no ocurrió así. La escuela de música cambiaba de dueños. Ya no iba a ser del pueblo. Pasaría a manos de TRITOMA S.L., la empresa que gestionaría todo el patrimonio cultural de Torrejón. El gobierno firmó un contrato por 10 años en el que se le pagaba a TRITOMA S.L. 1.820.000€ por gestionar todos los servicios culturales, incluída la escuela de música y su banda. Muchos trabajadores fueron a la calle y los profesores, que después de tantos años de ensayos, conciertos y salidas se habían convertido en amigos, dejaron de dar clase.

Aquellas personas que acudieron a la puerta de la escuela con solo una sonrisa años atrás y habían recibido un instrumento, aprendieron algo más que solfeo, aprendieron compañerismo, aprendieron disciplina, aprendieron una sensibilidad artística que les acompañaría el resto de sus vidas.

Aquel espacio integrado por torrejoneros y torrejoneras de distintas edades, niveles económicos y sociales, fue amenazado. Fue amenazado en primer lugar porque sus mentores ya no estaban. Habían sido despedidos o forzados a cambiar sus contratos a otros con condiciones paupérrimas, que nadie estaría dispuesto a asumir durante un tiempo prolongado. Y en segundo lugar, porque el edificio no había sido construído pensando en la música. Dos grandes columnas atraviesan el salón, hay reverberación del sonido, lo que impide que los músicos toquen con normalidad.

Me gustaría poder decir que se trata de un asunto local, de mala gestión del ayuntamiento de Torrejón de Ardoz, pero creo que existe toda una estrategia definida por el PP de desprestigio de lo público para poder dejar en manos amigas la gestión de los servicios culturales.

Así fue como en 2013 la Comunidad de Madrid retiró los 6 millones de euros que aportaba, abandonando a las Escuelas de Música a su suerte. Los ayuntamientos, que contaban con este dinero, dejaron también de invertir, y la gran mayoría de escuelas municipales se privatizaron o cerraron. Esta situación fue aprovechada por TRITOMA S.L.  quien engordó sus contratos con la Comunidad y diferentes ayuntamientos.

Y así es como el PP desoyó la directriz de la Unión Europea que recomendaba el reparto en tres tercios de la financiación de las escuelas de música y danza (un tercio lo abonaría el alumnado, otro tercio la Comunidad y otro tercio el Ayuntamiento)

El modelo de gestión de TRITOMA S.L. es nefasto para la ciudad

Como siempre, había que inaugurar antes de las elecciones y prometieron añadir mejoras a la Caja del Arte que nunca llegaron. Un edificio que costó nueve millones de euros, un contrato de gestión de casi otros dos y unos beneficios inmensos.

Lo peor no son estas construcciones faraónicas que se inauguran a pocos meses antes de las elecciones y que cuestan a los vecinos más de lo que creen, sino la privatización de la cultura en Torrejón. El Ayuntamiento cedió a TRITOMA S.L. la gestión de los edificios culturales y sus actividades. Le cedimos el edificio, el material, los instrumentos musicales y la recaudación de los cursos que se imparten en el centro. TRITOMA S.L. obtuvo un ventajoso contrato por 10 años en los que el ayuntamiento le pagaría 1.820.000 €. Además corría a cargo de las arcas municipales los gastos de mantenimiento, luz, calefacción y agua. Una empresa que podía, además,  subarrendar sus instalaciones a un restaurante y obtener como beneficio el dinero del alquiler.

Alguien que obtiene tantos beneficios debería invertir parte de ellos en la contratación del personal y abaratar los precios. Sin embargo, no se pudo mantener a los profesores anteriores. El deterioro de las condiciones laborales, muchos de ellos con contratos a 7€/hora, propició el abandono temprano de los profesionales de la música y la inestabilidad en el trabajo.

Tampoco le salió barato a los vecinos. Las matrículas y el precio de los cursos al mes vienen costando precios similares a los que cualquier otro centro privado, porque al tratarse de una cesión, la empresa concesionaria puede marcar los precios que desee.

De modo que, si los trabajadores pierden, al verse perjudicados por condiciones laborares muy inferiores a las que tenían; si los usuarios pierden, al pagar más por sus clases; y todos los torrejoneros y torrejoneras pierden, al tener que pagar la gestión, el mantenimiento del centro y su restaurante subarrendado, La Banda Municipal se rompe, ¿quién gana?

 

Caja del Arte - escuela de musica municipal @PlazaTorrejon-2

Aún podemos recuperar la Escuela y la Banda Municipal. Otra política cultural es posible

Durante varios años el Ayuntamiento tuvo que importar Bandas Municipales de otros municipios para sus actos. Hoy, existe una asociación con el nombre Banda Municipal de Torrejón de Ardoz que recibe una subvención anual de 40.000€ que la comprometen a hacer 20 actuaciones en Torrejón, pero no es la escuela de todas y todos que queremos rescatar. Una Escuela de Música y Danza y una Banda Municipal abierta a todos los torrejoneros y torrejoneras.

No obstante, podemos recuperar nuestra escuela. Esta situación por la que adolece Torrejón no es única. Muchos municipios se han agrupado y sus voces han sido escuchadas recientemente en la Asamblea de Madrid, donde se ha aprobado una PNL (Propuesta No de Ley) para recuperar la financiación de la Comunidad de las Escuelas de Música y Danza en los municipios y establecer un marco normativo adecuado e igual para todos.

Es labor de las instituciones velar por la difusión de la cultura como mecanismo educativo y de disfrute para la población. Las escuelas de música y danza municipales superaban la rigidez de los Conservatorios, orientados al estudio profesional, y suponían un acercamiento a las artes de forma lúdica, sin las estrictas necesidades de la formación profesional. Suponían, además, un modo de socialización que evitaba la desigualdad.

Quienes entienden la cultura como un negocio, como un acto de consumo en cuanto a ocio, no pueden comprender que las escuelas de música y danza municipales forman parte del patrimonio cultural de nuestro pueblo.

defendemos las escuelas municipales de musica y danza @PlazaTorrejon

la cultura que enriquece

La banda que tantas veces nos había acompañado se rompió. Se hizo un inventario de instrumentos municipales que pasaron a gestión de TRITOMA S.L.. Aquellos músicos cuya economía no podía permitirse comprar el instrumento que llevaban años tocando, tuvieron que abandonarlo. Algunos se asociaron en distintas formaciones musicales y pocos se quedaron tocando en La Caja del Arte, bajo una empresa privada cuyo único interés es la obtención del mayor beneficio, aunque esto suponga cambiar de profesores cada año, pues no muchos están dispuestos a aceptar las condiciones que les imponen.

A aquellos que amamos Torrejón nos preocupa cómo se está gestionando su patrimonio cultural, aquello que nos identifica y que nos hace sentir del pueblo, y queremos que la Escuela de Música y Danza vuelva a pertenecer al municipio.

Es urgente recuperar a los más 80 músicos que tocaban en nuestra banda municipal, que eran del pueblo y que tocaban para el pueblo. Es urgente recuperar unas instalaciones apropiadas para el desarrollo de tal actividad. Es urgente un marco normativo común, con profesores especializados que trabajen en condiciones dignas. Es urgente recuperar la financiación de la Comunidad de Madrid, al menos de un tercio de su coste real, como recomienda la Unión Europea.

Como señala Jazmín Beirak, portavoz de cultura del grupo parlamentario de Podemos en Madrid, “generar buenas infraestructuras colectivas, fomentar el acceso al arte y la cultura y favorecer la curiosidad y el placer por ellas, esté relacionado con contar con grandes profesionales, con sólidas audiencias y con la consolidación de un tejido rico, sostenible y diverso”.

Aún es posible redescubrir que la cultura se ha de potenciar y gestionar desde la propia ciudadanía. Quizás acercar el arte y la cultura a los espacios públicos, municipales, multiplique la capacidad creativa de nuestra sociedad y nos ofrezca nuevas posibilidades. Nos haga mejores y más felices.

Es urgente defender lo que es patrimonio de todos y de todas, nuestra cultura; porque la escuela no se vende, se defiende.©